sábado, marzo 28, 2009

Regreso



Me fui sin avisar. Sin despedirme.


No dejé de escribir, solo que me cambié de casa.


Hoy vuelvo a mi blog de origen.

Trasladaré la mayoría de los post escritos en mi otro blog. (los invito a mirar hacia atrás... pues respetaré las fechas de las publicaciones).

Y desde acá seguiré con mi señal en el desierto.
Comentarios y conversaciones en el otro blog ACA

viernes, agosto 15, 2008

El Nortero y la exigencia de la novedad



Hace un poco más de un mes iniciamos la carrera de nuestro nuevo diario en Antofagasta, El Nortero. Participación ciudadana desde el corazón del hemisferio para estas nuevas conversaciones, que observan el día a día desde la mirada propia del individuo, del hablar particular, lejano del decir de la masa, cómoda, sin rostro y sin responsabilidades.

En menos de dos meses y sin un lanzamiento oficial aún, El Nortero ha superado las mil visitas únicas al día y reunido en su publicación diaria a una Antofagasta que celebra las buenas noticias, que discute su futuro y que participa de la contingencia, que por momentos nos golpea con fuerza. Un par de vueltas de tuerca a la noticia entendida como tal y dejar de lado la información para dar la bienvenida la conversación dinámica, que fluye y está dispuesta a generar los cambios, grandes y pequeños, que nuestro día a día requiere.

¿Novedad?
¿Podemos hablar de novedad al observar un nuevo diario ciudadano?, quizás ya no, con la presencia de otros ocho diarios de nuestra red en Chile, más de 5 mil corresponsales y casi tres años de conversaciones en torno al periodismo participativo. Situación que se torna mas patente si lo comparamos con el nacimiento de El Morrocotudo, el cual en su sola existencia ya se transformaba en una anomalía demasiada extraña, que obligó a muchos a dirigir sus ojos a este diario que brotaba en el norte de Chile.

El Nortero, en tanto, es el noveno miembro de esta red, sin los ojos curiosos que observan al primer diario, y cuyo nacimiento podría interpretase como un elemento serial más, de una fórmula que hasta hoy ha dado buenos resultados.

Intepretación que puede ser cierta, pero que responde más bien a una lógica 1.0, como los tarros de Warhol, y que hoy, y más aún en nuestra experiencia de medios participativos, escapa de ese trance conductista, para situarnos en un escenario lleno de posibilidades, donde las fórmulas y repeticiones no sirven. Una sociedad de redes, donde la masa se derrite ante la posibilidad de que cada individuo no solo tenga voz, sino que se organice, participe y lo haga públicamente.

Es así, que ambos diarios son una anomalía, que nacen en medio de un crecimiento acelerado de las redes sociales 2.0, y cuya novedad recae en los escenarios de posibilidades distintos el uno del otro.

Vamos entonces en búsqueda de la novedad en medio de estos dos escenarios.

Morroco-blog

El Morrocotudo el año 2005 surgió cuando los blog despertaban con agresividad en Chile. Esta crónica, "Con licencia para bloggear" que publiqué en el diario cuando era editor de este medio muestra la fuerza de las bitácoras virtuales y su impacto de crecimiento en ciudades tan péqueñas como Arica.

Ahora bien, junto con el blog comenzamos a acuñar con fuerza términos como libre expresión digital, medio propio y publicidad de nuestra identidad, entre otros; conceptos que se resumen en ponernos a nosotros, los individuos de a pie como un actor público protagonista y responsable, con la posibilidad de expresarse en su espacio y generar cambios con la fuerza de su voz y las redes que teja desde su bitácora.

En resumen, el idividuo se hace público, opina , conversa y desaparece de la masa.

Nortero en Facebook

El Nortero, no solo está en medio de los blog, sino que fue incubado junto al fenómeno de Facebook en nuestro país. Situación no menor y que nos da pie de inmediato para observar un nuevo escenario en el mundo de la media 2.0.

En efecto, esta nueva práctica social, ha experimentado en nuestro país un crecimiento explosivo en pocos meses, cautivando a más de 2 millones de chilenos.

Hoy Facebook da un paso mas allá y se concibe desde las redes mismas, como soporte principal de su éxito. No es menor el reencuentro con los viejos amigos del colegio y la universidad, lo que alejado de la emoción, es una clara invitación al encuentro con otros individuos tanto en el ideal, la lucha, como en la frivolidad compartida.

Como encontré en blog de Martín Varsavsky en relación a la creación y el fenómeno de Facebook y la madurez de este proceso "Es una comunidad creada por y en función de sus miembros, ¡ése es justamente el espíritu de la Web 2.0!"

Con lo anterior, ya no solo está la posibilidad de la expresión, sino que el proceso de reunión y encuentro, adquiere fuerza como un agente poderoso para la movilización social. Un ejemplo lo grafica El Nortero, esta nota "Campañas en Facebook: Clamor Popular".

Nuevos Escenarios

Pues bien, ya identificados ambos escenarios, pido no quedarnos en lo anecdótico del blog y Facebook, como figuras de moda, sino que observarlos como elementos gráficos ideales, para entender la dirección del escenario en esta rápida línea del tiempo.

Hoy, El Nortero nace como un medio inmerso en otras redes sociales, donde no solo prima el individuo que moviliza desde su espacio, sino que el valor se traduce en el invididuo que se organiza y que a través de la comunidad genera el movimiento necesario en respuesta a sus preocupaciones.

Ello no solo obliga a El Nortero a inventarse desde esta nueva mirada, sino que también invita a El Morrocotudo, a El Naveghable, a El Observatodo y al resto de medio de la red, a adentrarse en estos procesos de cambio constantes y reinvención permanente.

Es entonces novedad otro medio participativo. Sí, lo es en la medida que sepa estructurarse de acuerdo al escenario en el que quiere participar, entendiendose como un vértice más de la web 2.0, es decir, en un elemento que fluye y se adapta a los cambios constantes que la media de hoy exige.

El Nortero

He aquí El Nortero y he aquí el inicio de esta caminar por la 2.0 y he aquí el inicio para este tránsito que se transforma en una novedad permanente.

jueves, junio 12, 2008

Intentando ser Peter Pan


Si por un momento me quedo quieto. Observo el tiempo. No soy viejo. No soy adulto. Y si en ese momento me asomo por la ventana, me siento en el sillón y veo una película y me río fuerte, muy fuerte, tan fuerte que lloro mientras me sigo riendo fuerte, tan fuerte. Y si en esa película me sumerjo, y si en esa película me olvido que me quedé por un momento quieto, intentando no oir el reloj en el estómago del cocodrilo, ni el veneno de mi falta de sueños, de fe y de más fe. Se asomaría el secreto de la magia que se escondió por allá en el otro siglo que comenzaba, en el continente de atrás, en un teatro de Londrés, donde un hombre, donde un James Matthew Barrie, llevó a las tablas a ese niño que logró quedarse quieto no solo un momento, sino que se atrevió a jugar con la aguja que no suena, como el reloj de la mano tragada y ser un niño siempre, mucho mas que este momento donde yo quedo quieto.

Quien pase por acá y llegue a estas letras, y quiere ver magia y soñar por un momento desde el imaginación profunda, loca y bella; con la estética de lo onírico plasmado en la pantalla y la conversación de las miradas de niños, de perros y osos bailarines, le sugiero se de una vuelta por su televisor y vea Descubriendo Nunca Jamás. La recomiendo.

Hace bien. Quizás termine escribiendo algo en un blog o en un papel.

viernes, mayo 23, 2008

No tan Alto - Pablo Neruda


De cuando en cuando y a lo lejos
hay que darse un baño de tumba.

Sin duda todo está muy bien
y todo está muy mal, sin duda.

Van y vienen los pasajeros,
crecen los niños y las calles,
por fin compramos la guitarra
que lloraba sola en la tienda.

Todo está bien, todo está mal.

Las copas se llenan y vuelven
naturalmente a estar vacías
y a veces en la madrugada,
se mueren misteriosamente.

Las copas y los que bebieron.

Hemos crecido tanto que ahora
no saludamos al vecino
y tantas mujeres nos aman
que no sabemos cómo hacerlo.

Qué ropas hermosas llevamos!
Y qué importantes opiniones!

Conocí a un hombre amarillo
que se creía anaranjado
y a un negro vestido de rubio.

Se ven y se ven tantas cosas.

Vi festejados los ladrones
por caballeros impecables
y esto se pasaba en inglés.
Y vi a los honrados, hambrientos,
buscando pan en la basura.
Yo sé que no me cree nadie.
Pero lo he visto con mis ojos.

Hay que darse un baño de tumba
y desde la tierra cerrada
mirar hacia arriba el orgullo.

Entonces se aprende a medir.
Se aprende a hablar, se aprende a ser.
Tal vez no seremos tan locos,
tal vez no seremos tan cuerdos.
Aprenderemos a morir.
A ser barro, a no tener ojos.
A ser apellido olvidado.

Hay unos poetas tan grandes
que no caben en una puerta
y unos negociantes veloces
que no recuerdan la pobreza.
Hay mujeres que no entrarán
por el ojo de una cebolla
y hay tantas cosas, tantas cosas,
y así son, y así no serán.

Si quieren no me cran nada.

Sólo quise enseñarles algo.

Yo soy profesor de la vida,
vago estudiante de la muerte
y si lo que sé no les sirve
no he dicho nada, sino todo.

viernes, abril 11, 2008

Mi primer proyecto de ley



Imaginemos una ley donde se exija a los diarios utilizar la mitad de los espacios en sus portadas con noticias positivas, algo así como la ley del tabaco.

Sin duda, la silicona bajaría en litros su derrame desde el kiosco de la esquina. Las letras matutinas de regiones ya no serían tan rojas. Tal vez en la radio oigamos menos sobre las camas donde se acostaron futbolistas con modelos, que engañaron a sus parejas que también se acostaron con algún animador o bailarín de esos programas de la tarde. Quizás no me sentiría tan pacato al escribir esto. Puede ser que un político no se esfuerce por obtener una portada descalificando a otro y proclamando una frase para construir el futuro país con letras bonitas y proyección de media cuadra. O no solo veamos la cara de ese mismo político indigando porque se prohibió la píldora, sino también conozcamos las acciones trascendentes que propone esta cara enojada para cambiar el rumbo de esta ESTUPIDA decisión del tribunal. No me sentiría invisible por ser uno más de Chile. Sería interesante que la conversación del reality tenga matices, muchos más matices, no sería un horror que alguien le diga a otro care'poto, pero sí sería cuestionable que otro insulte a alguien con palabras hermosas delante de una cámara o en la declaración exclusiva de titular rojo, encabezando la página impar de las primeras hojas del diario.

En fin, no logro ver resultados negativos de esta ley. Quizás pueda ser una mirada paternalista, estatista y hasta casi marxista, pero partamos con algo y en la discusión lo vamos arreglando. Propongo esta ley, a ver si alguien por ahí la toma, la conversa y la sigue conversando. Partamos por algo... yo acá lanzo mi primer proyecto de ley.

martes, abril 08, 2008

A propósito de la patria... a propósito de la Gabriela



Pasamos el natalicio de Gabriela Mistral... silencioso y muy silencioso, como la marginación a las rondas y la oda a la Cascada. Como la marginación a un billete, a una dulce mujer dura, a una hembra solterona que un día se ganó el Nóbel y recordamos que existía, para luego marginarla nuevamente. Mientras, América la aprovechaba y se transformaba en las aulas de México en la reforma, y en el diálogo de igualdad de las mujeres de los 20, de los 30 y de los otros años que vinieron.

A propósito de su aniversario, del natalicio, del cumpleaño y del homenaje que no fue, invito a leer este texto de la Gabriela desde la otra mirada. Desde de la voz política de una mujer con carácter. Desde de la voz social, con amor a la patria, con pasión por los cambios y que por momentos no conocemos.

Dejo este texto de Gabriela Mistral, escrito por allá en el sur del mundo, en nuestro Magallanes.

"El patriotismo de nuestra hora"

Nuestra historia nacional no necesita ser cantada en un poema para embellecerse. Es hermosa como un canto, de su primera a su última página. Si la leemos a un extranjero, no necesitamos evitar un episodio torpe; no se nos quebrará la voz por la vergüenza en ningún período. Hasta nuestros hombres más discutidos son grandes. Las horas de mayor confusión son breves, y casi siempre, son transiciones de un estado a otro mejor. Es hermosa nuestra historia, y para dar en una narración a nuestros hijos la llamarada del heroísmo, no necesitamos recurrir ni a Grecia, ni Roma, si Prat fue toda Esparta.

Y es sobria y simple, como un mármol clásico; la guerra de la independencia, dura y victoriosa; el período de organización, más breve que en cualquier otro país de América; la Guerra del Pacífico, en la que no lanzamos, recogimos la invitación a un desafío desigual y formidable. Y hemos de insistir en la justicia de nuestras guerras, para aventar la acusación gravemente odiosa de nación militarista que nos han formado. Sabemos demasiado bien que la espada debe ser el arma extrema que esgrima el derecho para salvarse; sabemos, y ojalá no lo olvidemos nunca, que el horror de una contienda armada sólo se excusa y se enaltece cuando parte como un imperativo de fuego, de los labios mismos de la justicia.

Esto es lo que dice, si está honradamente escrita, la historia de nosotros. Pero es preciso corregir el vicio de algunos pueblos sobre el concepto del pasado y sus relaciones con el presente.

La historia es algo más que un motivo para disertaciones sabias y para arengas líricas. No es una cosa de museo, no es una muerta, es una inmersa viva, erguida ante nosotros, sugiriéndonos y exaltándonos; es una fuente plena y palpitante, que, como las que manen en las quiebras de las montañas, necesita prolongarse por un río, que es el presente. Limitarla en su belleza y en su resplandor, fuera agotarla. Nosotros somos sus continuadores; hemos de forjarla sin un desmedro de su hermosura pretérita, en cada hora actual, en cada ley justa que entregamos, en cada actividad nueva que aparece sobre el país. Con ser tan grande la obra de la Independencia, que conmemoramos, es sólo un lienzo extendido, sobre la cual los próceres trazaron, con los colores rotundos, del carácter antiguo, un fondo inmenso en el cual las generaciones que venían, irían trazando las figuras, las divinas teorías, de las ciencias, las artes y las industrias, como en un fresco milagroso de Puvis de Chavannes. La emancipación política del país constituyó solamente un punto de partida. No podían darnos más los que la hicieron. Para su época era mucho. Bolívar, el organizador, no hubiera ido más lejos. Todo lo que se nos legó tuvo que ser incipiente; ciencias e industrias todo lo vamos reforzando y definiendo; la educación como las leyes y las poblaciones. Y a tales campos, hemos de llevar, como el artista moderno a su obra, este credo altivo. "No somos los copiadores de nuestros augustos modelos. Corregimos, sin insolencia, los errores de su legislación; mantendremos con ternura, las líneas generales, que son sabias. No tendremos el miedo del progreso, el pavor de lo nuevo, porque su empresa, fue la negación de ese miedo; pero rectificaremos sin precipitación y sin énfasis esta sagrada obra suya, confiada a nuestras manos amorosas y conscientes".

La libertad no es como esos mármoles que, al ser exhumados después de siglos, mostraron a los excavadores trémulos, en cada línea, sobre cada gesto una perfección infinita, que hechizaba, por profana y bárbara cualquier toque de una mano de vivo. Lejos de eso, la libertad es una estatua vaciada en arcilla transitoria y dócil, en lugar del mármol eterno, y se erige sobre cada siglo, mostrando los yerros del pasado y pidiendo, exigiendo al los hombres otra línea más armoniosa, otra faz más humana y profunda. Es la diosa eternamente joven, pero eternamente diversa, en la que se mantiene la índole divina y se mudan la expresión y el movimiento. Y la tarea más de los hombres de una época es poner sobre ese semblante sagrado, con religiosa gravedad y moldearla mirando a las multitudes que dictaran su tipo, más que quede siempre sobre toda ella aquel resplandor que es su signo de hija de Dios.

Hay en el fondo, de todos los pueblos, dos maneras en la búsqueda del bienestar social, que chocan violentamente, en apariencia, y en verdad concurren a la armonía, aspiran a ella, están destinadas a realizarla: son el amor de la tradición, y el del progreso. Ellas asoman en cada período histórico y se personifican en figuras opuestas, pero igualmente grandes. De estos dos conceptos del bienestar social, sólo nos conoce uno el extranjero; el mesurado, el regulador, y suele llamarnos rezagados, solamente porque no somos impetuosos. "Chile, se ha dicho por varios hombres de estudio, es el país que realiza más serenamente ???o más tardíamente??? las reformas políticas entre las tres naciones más importantes de América; Chile es el menos democrático y el menos moderno de aquellos países". Los observadores lejanos se han engañado un poco. La herencia de Carrera, el apasionado, y la de Balmaceda, el demócrata, no se han perdido. Están latentes, luchan, hasta hoy sin sangre, con la opuesta, y en las nuevas leyes ambas ponen su que rotundo y febril la una, sabio y sereno la otra y de esta colaboración de adversarios, como de la síntesis de los elementos antagónicos en la química del universo, nos están naciendo reformas armónicas, hace diez años insospechadas, y que traen la hermosura de la justicia, una justicia social que alivia y reconforta. No somos, pues, los rezagados de esta hora magnífica. Aunque nuestra montaña nos separe del mundo, miramos por sobre ella, el momento universal y recogemos la lección inmensa. Por algo tenemos el mar, elemento de amor entre los pueblos, por algo tenemos una centuria de civilización, parece curarnos del error más fatal para un pueblo moderno. El odio a la evolución.

A la nueva época corresponde una nueva forma del patriotismo. Es necesario saber que no es sólo en el período guerrero cuando se hace patriotismo militante y cálido. En la paz más absoluta, la suerte de la patria se sigue jugando, sus destinos se están haciendo. La guardia no se efectúa en las fronteras y es que se hace a lo largo del territorio y por los hombres, las mujeres y hasta los niños. Saber esto, sentir profundamente esta verdad, es llevar en la faz, y en el pensamiento, la gravedad casi sagrada del héroe. Comprender que la hora que vivimos no es menos profunda que la que vivieron los hombres de la Independencia, es aplicar a nuestras palabras y a nuestras acciones la reflexión del que está decidiendo en una empresa solemne. Tal pensamiento engrandece de un modo inaudito nuestra vida cuotidiana y debe quitar banalidad a todos nuestros actos, y mantenernos a Dios como erigidos en nuestros corazones, para que hablemos y obremos sólo la justicia.

Es una hora para los hombres justos, y para los pensadores. Nunca ha sido tan necesario como hoy, meditar y actuar sucesivamente, y con todas las fuerzas del alma. Y nunca tampoco ha sido más imperiosa la necesidad de una colaboración colectiva. Muchas veces han sido llamados a decidir sólo los hombres intelectuales en las reformas. El Chile de ochenta años ha sido dirigido por ellos. Ahora todas la voces son demandadas y tienen igual acceso la cátedra y la fábrica en la discusión del bien común.

¿Cuáles son las virtudes que exige a sus fieles el nuevo patriotismo de que hemos hablado? Primero, el trabajo, la actividad como deber de todos, pero desarrollada con alegría, para lo cual ha de perder lo brutal que tiene en ciertas faenas. La segunda virtud de este patriotismo ha de ser la elevación de la cultura. Hasta ahora no ha sido ella una obligación común; poseerla parece dichosa excepción, y ha de constituir un simple deber hacia la época. Forma parte de la dignidad humana; ésta el la verdad. Y no ha de dejarnos satisfechos aquella semicultura que suele ser cosa tan triste como el analfabetismo, porque no teniendo la capacidad verdadera, tiene la pretensión y suele recibir hasta los honores de la cultura real. Necesitamos una cultura general e intensa que, en los mejor dotados por la naturaleza, será la fuente natural de descubrimientos científicos y de obras de arte y en los peor dotados, dará la comprensión honrada de la labor de aquéllos. Es necesario saber, y decirlo sinceramente, crudamente, que en la crítica que de Chile se hace en el extranjero el mediocrísimo nivel de instrucción en nuestra clase media y el nivel bajo que tiene la clase humilde, son una formidable acusación y un motivo bien explotado de inferioridad nacional que nuestros enemigos presentan ante las grandes naciones para degradarnos. Esta vez no podemos defendernos; nuestros servicios están muy lejos de tener el brillo de nuestro Ejército y nuestra Marina. Y hay que pensar en que negarle cultura a un país, es como negarle el alma a un hombre. La tercera virtud del patriotismo de la paz ha de ser la simpatía por el mundo, precisamente lo opuesto de lo que suelen predicarnos los hombres del odio. Somos un pequeño pueblo, todavía en formación, que necesita de todos; de unos, la influencia intelectual y de otros los capitales, para sus industrias. Suelen las naciones por mantener la pureza de la raza, hacer la decadencia de ella misma. La naturaleza en este, como en todo única maestra, nos demuestra que mezclarse no es perderse, que es sólo transformarse en un sentido de belleza y de valores. Por otra parte, tenemos demasiado próximo el horror de la guerra europea para que, mirando en el Viejo Mundo la obra del odio, no nos hagamos los hombres del amor en América, si debemos ser mejores. Nada de prolongar en nuestra carne pura la gangrena de una lucha de razas que ha sido en Europa un doble y terrible pecado contra el alma y contra la vida, contra el alma, puesto que anuló los valores morales; contra la vida, puesto que arruinó el Estado económico.

Demasiados conocidos ya los episodios de la Independencia, para que su elogio sea necesario en esta disertación, aludiremos al terminar, el desarrollo más importante del período de paz, que es sin duda, la formación y el desarrollo de las nuevas ciudades.

A las tierras que la espada conquistó, o cubrió defendiéndolas, fueron los hombres del esfuerzo a alzar ciudades. Alabemos a todos aquellos que han elevado un Chile de 1810, sin industrias, sin comercio, con menos de un millón de habitantes, al Chile de hoy, con cuatro millones y con puertos bullentes de navíos. Son los colonizadores. No les preguntemos de dónde vinieron; trajeron su fiebre de actividad, respetaron nuestras leyes, y nos basta. Lucharon en Antofagasta con el desierto, conocieron la sed y los peligros como el beduino árabe, en la pampa atroz, llagada de sol implacable; arrancaron al suelo sus tesoros y fueron creando los puertos, hacia los que trajeron, con los frutos perfumados de la zona tórrida, las gentes nuevas y laboriosas. Lucharon en Valdivia con la selva hostil y formidable como una divinidad bárbara y la vencieron y levantaron la ciudad sobre los muñones sangrientos del bosque, y llamaron a los hombres a seguir su obra, ya más dulce y más humana. A aquí en Magallanes, los colonizadores lucharon con la selva y la nieve polar, el monstruo negro y la blancura resplandeciente, pero mortal, hasta hacer de la tierra de los lobos marinos y del silencio, la tierra para los hombres, la capaz de sustentar gentes, y de darles, con el trabajo, la dignidad y la hermosura de la vida.

Y alabemos a los que acudieron después a los campos desmontados, a hacer palpitar las máquinas febriles y a crear las industrias y el comercio. Por ellos fue una ciudad cubriendo el llano y haciendo retroceder la guirnalda tenaz de la selva. Ladrillo a ladrillo, muro a muro, la ciudad fue naciendo. Son los brazos deformados por el esfuerzo brutal, más divinos que los que se alzan en los bronces; son las manos oscuras que tronchando los robles y descuajando el carbón, al entregar el fuego entregan la vida; son los hombres silenciosos y anónimos que la fábrica o el campo devuelven al atardecer, y pasan, sin soberbia, como si ignoraran su propio poema, por las calles, los que nos hicieron y nos siguen haciendo día a día este organismo poderoso que es la ciudad moderna. Toda la región dice su lucha contra la naturaleza, y si un poeta no la alabara, como en el milagro bíblico, las piedras y los árboles la cantarían ... La llanura patagónica es menos grande que su corazón y que su faena.

Alabemos, por último, a los hombres del espíritu, que abrieron la escuela para dar la ciencia que es como la esposa de los hombres libres. Uno de estos sembradores, el más fatigado de labor cayó hace meses no más sin haber puesto entre su cátedra y su sepultura ni un paréntesis de reposo feliz. Fue ese don Nicetas Krziwan, y hemos de decir su nombre en esta fecha en que él reunía a sus discípulos para vivir con ellos, en una alocución, las glorias de una patria hecha suya por el amor.

Todos estos que he enumerado, exploradores, obreros, maestros, han hecho un pueblo, y no hay nada más grande que realizar en el mundo. Por sobre las diferencias de faenas, los unifica hasta confundirlos al fin y el resultado de belleza. Ni todos hablan nuestra lengua ni en todos está nuestra sangre. ¡No importa! A una patria le basta tener leyes justas, para hacerse amar; le basta para incorporarlos a ella ofrecerles una tierra vasta, y esta patria, como cualquiera otra, para ser noble ha de tener, como Cristo, abiertos sus brazos hacia todos los hombres de la tierra.

Gabriela Mistral
Magallanes, 1919

martes, abril 01, 2008

CHINA: ¡Libertad!



Me sumo al llamado de Reporteros sin Fronteras. Aprovechando las olimpiadas siempre es bueno hacer un llamado por la libertad en el asiático país.


El pedido de RSF es que "los atletas, periodistas y público, que van a asistir a los Juegos Olímpicos de Pekín, para que lleven emblemas en los que esté escrita la palabra “Libertad” en ideogramas chinos".

Desde Chile, para el cibermundo, para el mundo real.

Vamos por la libertad de expresión en el mundo y vamos por la libertad del Tibet.

domingo, marzo 30, 2008

Diarios Ciudadanos... de vuelta al norte



Nos llama de nuevo el desierto que vio nacer para el mundo el que es el primer diario ciudadano de habla hispana... El Morrocotudo. Hoy es Antofagasta, donde hemos realizado los talleres... Antofagasta tierra de mis estudios, adolescencia, juventud, de amigos, de trabajo, de amores, de mundos y sueños y que hoy se abre a la creación de un nuevo diario ciudadano.

Ya partimos con la movilización. Talleres y conversaciones con quienes construiremos este nuevo impulso democrático por hacer de las comunicación una práctica de desarrollo y amor permanente para nuestro Chile.

Un abrazo a quienes participamos en estas primeras jornadas de talleres y en especial a los primeros corrresponsales que ya se sumaron para dar pie al nuevo diario que nace.

sábado, marzo 22, 2008

Del corresponsal de guerra al corresponsal ciudadano



Pensando en Chile y en como la corrupción, la falta de probidad y muchos otros lastres del servicio público están mostrando bastante más que la cola, veo un mayor acento en nuestra labor como profesional y especialmente, en nuestra misión ciudadana a través del periodismo participativo. Periodistas no hay en todas partes, pero sí hay ciudadanos de todos los oficios y profesiones, en distintos lugares y en distintos espacios; potenciales ojos vigilantes del actuar público de lo que hoy ocurre en nuestro país.

La presencia de personas inquietas y motivadas a sumir la movilización desde sus espacios, hoy encuentra una plataforma mucho más rápida para la acción, como lo es la web 2.0, en sus prácticas como los blog y los diarios ciudadanos.

Un par ejemplos encuentro en El Morrocotudo, una crónica que publicó Francisca Gamboa, escolar de un liceo de Arica, donde da cuenta de la mala administración municipal de su establecimiento, y otra que escribe Cristian Mena, donde relata la falta de seriedad de los concejales, que no asisten a una votación tan importante como es la de elegir al alcalde suplente de Arica. Ambas contadas desde la vivencia del momento, desde lo visceral de la rabia y desde lo inteligente de la estrategia para generar el cambio a través de una publicación.

La utilización de este medio participativo, permitió poner en el debate el actuar de la administración pública municipal, tema no menor para este año que enfrenta una mayor sensibilidad comunicacional al ser un período de elecciones.

Al Telégrafo

Tomando un poco de historia y graficando este fenómeno, la web social es para la probidad pública, lo que fue ayer el telégrafo para las guerras. La presencia de este aparato de comunicación, no solo permitió conocer con mayor rapidez lo que ocurría en el teatro de operaciones, sino que dejó al descubierto la corrupción de los grandes oficiales, en desmedro del soldado que no solo sufría el rigor de la guerra, sino que el abandono de sus propios superiores.

Raúl Sohr en su libro, "Las Guerras que nos Esperan: EEUU Ataca" explica como William Howard Russell, periodista del Time de Londres y el primer corresponsal de guerra, se transformó en un testigo público de la ineptitud en la conducción militar durante la guerra por la Península de Crimea entre Rusia y Gran Bretaña en 1854.

El telégrafo surge acá como un gran protagonista. Con 14 años desde su irrupción, Russell lo utiliza para despachar en el momento lo que observaba de la mala acción militar. "Las desgarradoras crónicas de Russell impactaron a los británicos. Lord Raglan montó en cólera y declaró que los despachos del corresponsal exponían a sus tropas y eran un regalo para el enemigo. Finalmente, la pluma pudo más que la espada y Raglan y el ministro de Guerra tuvieron que renunciar", cuenta Sohr en su libro.

Reaccionar y Modificar

"Las informaciones ya no eran meros datos para registrar pues la suerte ya estaba echada: ahora era posible reaccionar y modificar el curso de acción gracias a despachos oportunos", excelente cita de Sohr para explicar lo ocurrido en Londres y que dejo a la reflexión para extrapolar a nuestro trabajo ciudadano.

El periodismo participativo y en su esencia el blog, permiten ir configurando la mirada de construcción de país con la inmeditez de la publicación. La reacción ciudadana veloz, sin topes de los círculos censores del poder, hace que la posibilidad de modificar acciones contrarias a la probidad pública, se torne mas habituales y limiten el actuar libre de la impunidad soslayada.

Si ayer los generales vieron fin al velo que cubría sus libertades comandando guerras, hoy los entes corruptos deben observar con temor y real preocupación como cada vez es mas delgada o vulnerable la cortina que cubre sus vergüenzas.

En fin, hoy habemus corresponsales ciudadanos... por suerte para todos, ahora "la suerte no está echada".



Foto: Unexploded Bombs in London from NY Times Collection, ca. 1948 (NARA)
pingnews.com

jueves, marzo 20, 2008

Taller en la Región de Coquimbo para El Observatodo



Este fin de semana estuve en la Región de Coquimbo dictando un taller para corresponsales y futuros corresponsales ciudadanos de nuestro diario del Elqui.

Un abrazo para el equipo de El Observatodo que realizó una excelente organización y convocatoria, y a quienes asistieron para esta conversación de web social y cómo vamos construyendo nuevas conversaciones a través del periodismo ciudadano.

Dejo acá un link al diario con la nota de la actividad y los comentarios de quienes asistieron CLIK ACÁ